1.09.2011

Raíz I - El tigre en la higuera

Es su luz. Es la variedad infinita de sus verdes distintos a aquéllos de la selva, pero igual de ricos. Es la nostalgia de sus canciones, de sus atardeceres y de las pláticas de los mayores. Es el sabor de sus pemoles, sus bocoles y su zacahuil. Y es muchas cosas más lo que hace que quien de fuera viene se sienta como en case y comience a enamorarse irremediablemente. Es la Huasteca, mi primera raíz.

Cuando me preguntan de donde soy, contesto con frecuencia que de muchas partes. Cuando me preguntan de donde me siento, sin dudar contesto "Huasteco". Y de la Huasteca veracruzana, para más señas. Ésa que alcanza a ver el mar de cerquita, que tiene cerros azules y es potrero y es jagüey. No nací ahí, pero tuve consciencia de mí en el pueblo del tigre en la higuera. Es Ozuluama, el fuerte de los huastecos que no ha excedido su traza original de 400 varas. El cantón más antiguo de Veracruz y el lugar donde el destino, demostrando su incontenible intención, juntó a mis padres.

Hace unos meses, poco después de que dejara de escribir en el blog, viajé con mis papás y hermanos al sur de Veracruz, a Acayucan específicamente, para asistir a la boda de uno de mis primos más pequeños. En algún momento al final de la fiesta, los mayores estaban sentados en el porche de la casa del rancho donde se llevaba a cabo al fiesta. Era la hora en la que aparece la nostalgia, cuando el Sol casi se muere y la luna todavía no se despierta. Y comenzó la plática. Mi tío, el único hermano de mi mamá, contaba historias que tal vez sus hijos no conozcan, pero que me han fascinado desde que era pequeño. Los demás escuchaban atentos y opinaban, porque a todos los unía un rasgo común: el amor a esa tan mencionada Huasteca. Me di cuenta que la habilidad de narrador puede venir de familia y que la tierra nos hace, nos deja marcas, nos nutre. Es algo que un habitante de una gran ciudad no podrá experimentar hasta que lo vive. Como bien dice el huapango:
Y esas huastecas 
yo no sé lo que tendrán
quien  una vez las conoce
regresa y se queda allá.

La tarde se hizo nomás recuerdo entre graznidos de tordos y el canto de los grillos y la plática siguió por un par de horas. El ingenio de las narraciones provocaba risas, por dolorosa que fuera la anécdota contada. Porque bien dice otro huapango:
Yo siempre vivo contento
al fin sé que he de morir.
Al fin sé que he de morir
yo siempre vivo contento.

Aunque sufro y me lamento,
siempre acostumbré reír.
Siempre acostumbré reír
en medio del sufrimiento.

Eso nos hace volver. No es pasado, es nuestro presente, el que nos hace lo que somos. No somos más chilangos, jarochos o estadounidenses. Somos huastecos y cuando vemos al Sol comenzar a recostarse sobre  los potreros y escuchamos a lo lejos una jarana y un violín, sabemos que estamos de vuelta en casa.

14 comentarios:

tnf25 dijo...

Ocurre que muchas veces uno nace en algún lugar, pero se crece en otro…y otra se comienza a vivir en uno distinto..bello, bueno volverte a leer.

Champy dijo...

COMPADRE.... percibo una nostalgía......gigantesca.

La chingonería de tu entrada seguramente es porpocional a lo que viene.... es un tremendo preámbulo.... pero de que?

Que Dios te bendiga.

2046

gerapo trezoo dijo...

Hasta me dieron ganas de ir, q grato volver a leerte.

Yo-Mero. dijo...

Que bueno que escribes de nuevo.

saludos.

Noé dijo...

Curioso.
Pasè por Acayucan y por Ozuluama cuando iba de regreso este domingo de Tabasco hasta Linares. Me da gusto verte de regreso. Espero que sea con frecuencia =)

Gus dijo...

Chicos!

Gracias por esa paciencia y la lealtad. Definitivamente las cosas no llegan antes ni después.

Champs: Que curioso que percibas el preámbulo, porque en efecto es así, pero no pensé que se leyera entre líneas.

Gerapo! El lugar tiene un encanto como pocos. Ha perdido una buena parte por la modernidad mal entendida por algunos gobernantes, pero la escencia, el ingenio, la tradición verbal, siguen completitas.


Noecito: En efecto, no hay tal cosa como las coincidencias.

Soy este instante.

Les mando todos los besos

臧泰Taizō dijo...

bienvenido de nuevo, huasteco querido. gracias por platicar un poco de esa parte de México que no conozco.

Champy dijo...

Ya ves que uno es bien diantres manito...

Ya no?!?!??!!??!?!?

2046

Anónimo dijo...

¡QUE HERMOSA MANERA DE DECIRLO!
No cabe duda, lo traes en las venas y con gran sensibilidad lo has sabido ir puliendo.

Por favor encuentra al Tiempo, date la oportunidad de continuar y el Tiempo te encontrará.

Besos, abrazos y mi orgulloso cariño

Gus dijo...

Champs:

Que sea un preámbulo no significa que ya todo esté listo. Paciencia...;)

Papá:

Mil gracias. Pues...es, nada más.


Los quiero

fritzio dijo...

me he hecho fan, aunque tardío
espero poder mantener la comunicación
igual recuerdas algún comentario mio
saludos

Gus dijo...

Mi fritzio! Por supuesto que te tengo presente. Gusto leer un comentario tuyo aquí.

Abrazo

fritzio dijo...

pues estamos
y seguimos
curioseando y teniendo contacto con sensibilidades afines

un abrazo
por ahora con un parche en el ojo izaquierdo, por una operación que me devuelve el cinemascope a mis años y luego de muchas vueltas

por supuesto que seguiré visitando

fritzio dijo...

mira tu, en efecto, ya es agosto...