12.25.2009

Las mamadas son acá

Me iba a aguantar hasta el próximo año, pero lo de aguantarme nomás no se me da. También pensé en hacer un post políticamente correcto, pero no me nació.

Después de un final de temporada chido, con tantos comentarios bonitos y nada más por decir, cuando es sabido que en este blog casi no toco los temas políticos o sociales en boga, cuando ya ando deseándole a todo mundo felices fiestas, me topo con ésto:

Las bodas gay, una estupidez, considera Onésimo Cepeda


El Sol de México

Ecatepec, México.- El obispo Onésimo Cepeda  Silva calificó como una "estupidez" las bodas entre dos personas del mismo sexo, e indicó que no existen bodas "gay" sino sólo sociedades de  convivencia.

Después de que el pleno de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF), aprobara las modificaciones al Código Civil local, en el cual se permite las bodas entre personas del mismo sexo, así como la adopción de niños, el Obispo de esta localidad, precisó que "se me hace una estupidez, por una simple y sencilla razón, porque no es un matrimonio, entonces si no es un matrimonio no se puede formar un hogar y si no puede formar un hogar, no pueden tener hijos".

y con ésto:

Critica Norberto Rivera las bodas gay


Poco después de que se aprobó en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal las bodas de homosexuales y se abrió la posibilidad que esas parejas puedan adoptar niños, el cardenal Norberto Rivera Carrera, arzobispo primado de México, difundió un comunicado en el que criticó tal decisión.

En el escrito, monseñor Rivera Carrera hizo hincapié en que esa reforma no sólo es inmoral, sino que golpea en su estructura más íntima a las familias mexicanas.

Reproducimos a continuación la parte medular del comunicado:

"Esta ley ha abierto las puertas a una perversa posibilidad para que estas parejas puedan adoptar a niños inocentes, a quienes no se les respetará el derecho a tener una familia constituida por una madre y un padre, con los consecuentes daños psicológicos y morales que provocará tal injusticia y arbitrariedad".


Bien. A través de este medio quiero invitar de la manera más cordial y respetuosa a Onésimo, a Norberto y a las huestes que apoyen sus argumentos que procedan A CHINGAR A SU MADRE. Y aguas, que respeto como nadie el derecho que todos tenemos a expresar nuestras ideas y respeto muchísimo TODAS las religiones, pues la base de todas es una interpretación de la verdad. Las religiones son un fundamento importantísimo para la humanidad, son nuestra manera de explicarnos a nosotros mismos. Y el fundamento básico de todas es el amor por el ser. Tantán. Todo lo demás son perversiones, interpretaciones y modificaciones humanas. Así que Onésimo, Norberto y amigos que los acompañan: no mamen su pito. Porque lo peor no es que lo digan, lo peor es que tienen a una bola de borregos (más del 60% de la población mexicana) haciendo caso a lo que dicen. Por eso tenemos el país que tenemos. Por eso tenemos el planeta que tenemos.

No me malinterpreten, Onésimo, Norberto. Entiendo perfectamente que tienen  que defender los dogmas de la institución para la que trabajan, pero todas las instituciones (incluídas las Iglesias) tienen que evolucionar, adaptarse, es un proceso natural. Pero su misma cerrazón al cambio les está bajando el rating ¿O permitirían ustedes ahora que mujeres católicas murieran apedreadas en el nombre de Dios? ¿O siguen proclamando que hay alimentos impuros? Si se ve que lo que más tragan son, en efecto, alimentos impuros. Fíjense bien, ustedes están haciendo uso de su derecho, pero sobre todo de su poder. Aprovechen que tienen apendejados a sus fieles, porque igual dentro de muy poco, si ustedes dicen que el matrimonio entre personas del mismo sexo es una estupidez, alguno les conteste en misa que el celibato es una mamada que ni ustedes se creen.  Y conozco a varios amigos a los que se los chingaban los curas de sus retiros o escuelas. ¿Y se atreven a hablar de daños psicológicos para niños con dos padres o do smadres? Entonces, ustedes pueden en lo oscurito pero los que admiten su preferencia transparentemente están mal, por lo que veo. Predicar con el ejemplo. Porque según yo, amor, armonía, paz y respeto van de la mano con tolerancia. Predicar con el ejemplo. Porque si se trata de creerles, con tantito que me ponga a pensar, no le haría mucho caso a un gordito que se ve a dos pasos de un infarto. Si él no cuida su cuerpo, que es el lugar en el que vive, el templo que Dios le dió, pues está cabrón que pueda cuidar a un rebaño.



Pero éste es sólo mi desahogo. Yo, al igual que muchos, seguiré mi vida igual con y sin bodas gay y con y sin sus comentarios. Pero muchos otros no. A un montón de creyentes ignorantes de éste y otros países sí les importa lo que ustedes dicen. Lo creen. Por ello, si tuvieran un poquito de responsabilidad, buscarían construir, en vez de destruir. Buscarían unir, en lugar de separar. Buscarían fomentar el amor y no la incompresión. Pero en realidad no les importa. Como creo que en el fondo tampoco les importan las bodas gay, pero tienen que defender una postura. Y eso es lo verdaderamente triste.


Pueden tomar ésto como avances de la próxima temporada.

12.22.2009

Fin de temporada

Sí, este año hubo de todo. Hay quien dice que fue un año difícil, pero para los que vivimos en Las vírgenes imaginarias fue un año de cambios y consolidación. Unos llegaron, otros estuvieron de paso y otros se fueron para siempre. A lo largo de estos ciento once capítulos, Gus y sus amigos pasaron por cómicas confusiones, aprendizajes, sorpresas, reencuentros y despedidas, pero nunca perdiendo el humor. Creyeron encontrar su verdad, se cayeron, se levantaron e iniciaron nuevos proyectos. La mayoría de los viejos conocidos siguieron aquí y muchos, muchos nuevos conocidos llegaron. Ha sido un viaje de lo más rico y enriquecedor. Tal vez tenga sentido, tal vez no.  Pero parafraseando "El viaje hacia el mar": El viaje no comienza cuando empiezas a andar. El viaje comienza cuando empezamos a recordarlo. Sin más, los dejo con el último capítulo.

Kabaí mira a la cámara, con la cabeza de lado y gesto curioso. La luz de la tarde ilumina la habitación. Gus lo levanta del suelo y lo mete al baño. "Es hora, pequeño". Kabaí agacha las orejas y emite un pequeño quejido. Suena el teléfono.
- ¿Sí?
- Sip, gracias amigo.
- Pues lo que me haga de aquí para allá caminando.
- No, llevo sólo mi maleta.
- De verdad, todo tuvo que ver con el negocio, ya te platicaré, no hay nada más. Al menos que yo sepa...
- No mijo, ya sabes, sólo me llevo cosas buenas.
- Pues quedamos en que las cosas grandes se quedarán temporalmente aquí.
- Sí, sí. Te veo allá.
Gus cierra la maleta roja de siempre. Un par de lágrimas se escurren silenciosamente por sus mejillas. Toma la maleta y avanza hacia la puerta del departamento. Mientras se seca las lágrimas con la mano, voltea hacia la estancia iluminada y sonrie. La puerta se cierra tras él.


LAS VÍRGENES IMAGINARIAS



REPARTO
Gus / Said    G Escobar
     Poyo   Gilberto
   Bocas   Efra B
          Papá   Gustavo E
       Mamá  Lucía M
       Hermano  Augusto E
     Hermana  Soraya E
        Sobrina  Aranza R
           La Flores  Mana Flores
                    Ricky  Alex Melgarejo
                   Edgardo  Edgardo Cornejo
             Zorrito  Miss Micky
         Sándor   Antonio S
      Princesar  César A
 Mariconcha  Ángel C
           ElVic  Víctor A
     Mana prima  Evelyn MA
       Mana primo  Javier Masc
            Negra   Alex Luis

                            Vestida  Genarito de la Tower 
         Casero  Dr.Marx

            Kabaí  as himself




La family
Fadua
Lucía
Malicho
Padrino
Luis
Monsi
Andy
Sergio
Chata
Lupita
Chicho
Chicho Jr.
Fernando
Mundo y sus Sofis
Leonardo
Blanca y Gris, las Tías
Lucy
Julián
Julián Jr.
Jorge
Yamil
Gibrán
YamileK
CarlosK
GusK


La otra family

Sandra
Julissa
Delia
Bety
Julio
Alfredo
Chucho
Giovanni
Lula BoK

Lalo BoK
Jorge BoK
Olga

Lilia BoK
Édgar BoK
Alondra BoK
Tripio


Los bloggers
Tnf
Charlie
Jaime
Lucho
Noé
Tadeo
Yoyo
Joalh

LifeinParadise
Champy
Gus Thomas

Srita. Mueganita
Aída

fritzio
Mercury
mik
gerapo
anasate



          El elenco de Dulce Caridad
                    Lola Cortés
               Mauricio Martínez
               Gerardo González
               Cecy de la Cave 
   Las gordas                     Las chicas del congal
         Tota                                      Marilucas
        Mario                                        Alma
       Pablito                                       Karina
       Roberto                                     Estíbalitz
       Mauricio                                      Iratxe
         Ray                                          María
        Oscar                                       Marcia
       Jacobito




Los xanguitos
Isra
Pedro TK
Renize
Hugo de la Peña
Erick Castrejón
Estela Salinas










Los Champú
Chivis
Huguito
Dulce

Chalío






Los Mileeg / Los clubbers

Rosales

Toño

Álvaro D
Charlie C
Omar G
Leo
Keko
Chucho
Charlie C

Fercho
Iriam

Sócimo
John
SaúlP

Juan Pinx
Los fans



Las Bradshaw
Rolo
Lolo
Raúl
Amiguito

Axel
Caleb
Melina y sus Senos de Hombre
Lesbiana 1
Lesbiana 2
Lesbiana 3 






Los vecinos
Don Salvador

Chicosexy
Pepe y Marina

El Che

La loca

Chicomássexy
Nadia
El malavibra


Los aparecidos
Charlie y Elías
Tochtli
Gerardo
Gabo
Puga
Chucho y Miros

Abraham

Erly
Pepe

Psycho
Diego F
Combariza

Los coreógrafos

Bob Fosse   James Kelly   Anne Cecillou  Zach Woodle
 
 Los bailarines
Fer Corro   Arturo Oliva    Omar Bisbal   Toño Candela   Rosalía   Erick Adame  Kike Ávila   Marco Nieto   Carlos Antúnez Saúl Freyre  Hunab  Uriel Jackson  AlmaD  Moyito   Diego



Los gogos
DieguitoA   Gonzalo  



Escrita, dirigida y producida por Gus


Asistente del director Gil


Edición    Blogger / Microsoft Word / Sun Open Office Writer
Editada en Tlaco 46 y Nápoles 38  
Sonido     Harman Kardon / Mission
Efectos especiales Paint / Photoshop
Iluminación  Luz y Fuerza del Centro / Comisión Federal de Electricidad




CANCIONES


Zambomba                                                                             Unicornio
Interpretada por Isaac Escalante                                               Silvio Rodríguez
                                                                                              Interpretada por Tania Libertad


Víveme                                                                                   The way you look tonight
Laura Pausini                                                                          Jerome Kern / Dorothy Fields
Interpretada por Daniela Romo                                                  Interpretada por Westlife


Something good                                                                      La cautela
Juan Luis Guerra                                                                     Rubén Méndez del Castillo
Interpretada por Juan Luis Guerra y Chiara Civello                      Interpretada por Eugenia León


El pez gordo                                                                           Como una loba
Bob Fosse (Adap. Jaime Matarredonda)                                    Milagros Hernández
Intepretada por Ensamble Femenino Dulce Caridad                    Interpretada por Valeria Lynch


Los pájaros perdidos                                                               Jueves 
Astor Piazzolla                                                                        Xabier San Martín 

Interpretada por Eugenia León                                                   Interpretada por La oreja de Van Gogh


Brand New Day                                                                       Welcome to the 60's
Rafa Regis                                                                              Marc Shaiman & Scott Wittman
Interpretada por Filipe Guerra & Lorena Simpson                 Interpretada por Nikki Blonsky y John
                                                                                              Travolta
 
Cell block tango                                                                      Somebody to love 
John Kander & Fred Ebb                                                   Freddie Mercury
Interpretado por Catherine Zeta-Jones & Chicago                Interpretada por el elenco de Glee
Female Ensemble

Jingle Bells (Jazz version)

James Lord Pierpont
Interpretado por Duke Ellington




Ni Kabaí ni Felipe Calderón ni ningún otro animal fueron lastimados durante la producción de esta obra.


Producida en locaciones en Ciudad de México, Puebla, Acapulco y Tampico


Nuestro agradecimiento por las facilidades otorgadas a 

Gobierno de la Ciudad de México
H. Ayuntamiento de Puebla de Zaragoza
Gobierno del Estado de Puebla
Gobierno del Estado de Veracruz
Gobierno del Estado de Hidalgo
Gobierno del Estado de Tamaulipas

H. Ayuntamiento de Acapulco


Producido en


con tecnología


12.21.2009

Frase célebre de cierre de año

"Yo voy a ser ignorante de la información que se da en la televisión, pero eso no quiere decir que voy a ser ignorante. Porque voy a tener otra información de la que la mayoría SÍ es ignorante."

- Estela Salinas, ante el cuestionamiento de su padre cuando le comunicó que no vería más televisión ni leería el periódico.


Y, curiosamente, un grupo de amigos y yo decidimos hacer lo mismo desde hace poco más de tres años (al menos pensamos como los grandes).

12.17.2009

El arroz y yo

Mi mamá cree que el arroz no me gusta. En realidad, en mi familia creían hasta hace muy poco que el arroz no me gusta. Como buen mito hogareño, éste comenzó hace años, cuando era pequeño y en algunas ocasiones dije que no me gustaba el arroz porque parecían gusanos. Y como el que mata un perro es mataperros...en fin. El punto es que el arroz me encanta. Hasta hace poco, mi mamá me decía "Te sirvo poco, verdad? Porque no te gusta" Entonces tuve que confesarle que no me gustaba SU arroz. No me malinterpreten, mi mamá es una excelente cocinera. Sin embargo muchas veces su arroz no me gustaba. No siempre, pero a veces.

Pues bien, el arroz me encanta. Pero como muchas otras cosas, me gusta que tenga personalidad. Estoy cerca de sentir odio por el arroz al vapor, por ejemplo, pero lo tolero. Uno verde, rojo o blanco bien hecho, me mata.

Sin embargo, mi relación de amor/odio con el arroz va más allá. Los que me conocen saben que puedo preparar un delicioso salmón en salsa de arándanos con almendras rostizadas, la más rica crema de espinacas o pechugas rellenas a la mostaza. Pero no me pidan que haga arroz. Y menos si es blanco. El sabor puede quedarme delicioso, pero simplemente no encuentro el punto exacto para la cocción. Y aquí viene la revancha culinaria de Bailarín, que no cocina más que cosas hervidas y asadas sin sal, porque el puto arroz blanco le queda bien y cuando a mi se me quema un poco o no se me cuece bien (el arroz, perros!) se me queda mirando con su cara de "Ay Gus, no puede ser, es un simple arroz blanco".

Ya se que son dos tazas de agua por taza de arroz, ya seeeee. Pero por supuesto que hay algún secreto detrás de eso. De hecho, a cada rato me imagino la cara de mi abuela Lucía mirándome con compasión, como si fuera tontito, cada que no me sale el arroz. Me imagino que se burla de que el único nieto que heredó su gusto por la cocina cometa uno de los Pecados Capitales de la Culinariedad: un arroz mal cocido. ¿No sería mejor que dijeran "mira, yo le hallé el modo después de intentarle y tienes que hacer esto" o "muévelo justo cuando ya no veas el agua"? Noooo, tienen que poner su jeta de "pobre wey, nomás no le sale" mientras dicen "si nada más tienes que ponerle dos tazas de agua y bajarle a la flama" Mentiras! Exijo respuestas y las exijo ya!



Por cierto, se me antojó un arroz con leche (sin popote).

12.15.2009

Raíz

Una cosa lleva a la otra. En el post anterior hablaba del recuerdo de mi primer cuento y hace unos días mi hermano me envió esto:
 

Un par de días después, mi hermana me avisó por la noche que mi abuela había muerto. Mi abuela, la mamá de mi papá. La difícil, la hermosa, la cabrona, la indomable, la que crió once hijos casi sola, la fuerte,la libanesa, la oaxaqueña, la incomprendida, la incomprensible, la siempre enigmática Fadua.

Si he dicho en otros espacios que soy árbol de los de cuatro raíces es por que ello me define. Y he aquí que una de mis raíces se ha secado. Aquélla con la que compartí los primeros meses de mi carrera. La que me hacía de comer un kilo de bisteces para que me lo terminara en dos días. La que me inventaba apodos lindos de un día para otro y me los decía enfrente de todos, como si me los hubiera repetido toda la vida. La que amé y odié, admiré y critiqué, pero que nunca me fue indiferente. Ésta raíz se ha secado mucho después de dar frutos, muchos y muy grandes. Y quedará firmemente anclada en tierra. Pero no estamos aquí para hablar de ella, ya habrá calma y tiempo. Y aquí no homenajeamos a los muertos nomás por morirse, se lo ganan desde antes.

Hoy escribo esto como resultado de la carta que arriba puede leerse. Y sí, tratándose de una carta de un hijo a su padre, tiene todo que ver con la muerte de una madre. Tenía nueve años cuando escribí esa carta. No recuerdo ni siquiera el momento. Pocos lo saben, pero recuerdo muy pocas cosas cosas entre los ocho y los nueve años. No se por qué y no me interesa averiguarlo. Pero lo importante es que escribí esa carta y casi suelto una lágrima cuando lo vi en la pantalla de mi computadora.

Mi relación con mi papá ha sido una de ésas de amor/odio digna de una película melodramera. Somos dos caras de la misma moneda, como suele decirse. Hay días que quisiera hacerle una trepanación y sacarle de adentro los miedos, los rencores y la cerrazón. Otros, los más, me da por abrazarlo y sobarle la espalda y otros, unos pocos, me encantaría meterlo en mi corazón y tenerlos guardado, para que nada le haga daño. Mucho de lo que soy no lo aprendí de mi papá, pero TODO lo que soy viene de él y mi madre. Si me pidieran que enunciara un valor que tiene, sin dudar respondería que no conozco y creo que no conoceré a un hombre o una mujer más honesto que mi papá. Con él me unen las palabras, sobre todo las escritas. Es mi fiel lector y siempre doy gracias por ello. Gracias a él conocí también los libros. En nuestras casas podría no haber grandes lujos, pero los libros nunca faltaron. Desde los libros de cuentos hasta mis primeras historias porno, que él dejaba "olvidadas" entre los libros que sabía leía con frecuencia (ufff, pa, nunca voy a dejar de agradecerte eso).

Digo con frecuencia que soy producto de la imaginación colectiva y no puede ser más cierto que en mi relación con mi papá. Él era sólo un adolescente cuando ya me imaginaba. Imaginaba a su primer hijo, un varón. Y lo deseó con tantas fuerzas que en pocos años se convirtió en realidad. Y creo que no puede haber un orgullo más grande para uno que saberse un sueño convertido en realidad.

Hoy mi pá está triste porque su mamá no estará más con él. Cree que pudo haber hecho más por ella o que no hizo todo lo que podía. Todavía no sabe que hizo todo lo que podía. Pero debe saber que el niño que un día imaginó ya es hombre y que está aquí, fuerte y cálido para que se apoye en él, para lo que él necesite.

12.04.2009

De botellas con apéndices

Venía regresando con Kabaí a casa y no se ni por qué, recordé el primer cuento que conté. Y digo conté porque tenía tres años y no sabía escribir aún, así que mis cuentos se los dictaba a mi mamá. El cuento se llama "La botella de tres patas" y no recuerdo bien de que trata, sólo que mi hermana era mi musa, como diría mi abuela paterna (mamá, dónde quedaron esas cosas???).

Recordé claramente el momento en el que veíamos todos la hoja con mi ilustración (sí, dibujaba a los tres años!) en casa de mi abuela materna.


El tiempo ha pasado. Aprendí a escribir a los cinco años. Mi abuela materna murió hace casi diez años y mi abuela paterna pasa sus últimos días prisionera de su cuerpo, postrada en una cama sin poder hablar ni moverse. Mi mamá ya no escribe mis historias y mi hermana está lejos de ser mi musa, pero es una de mis buenas amigas. Y el niño que dictaba historias fantásticas sigue aquí y sonríe cuando le escribo esto.

Si hay alguien que me lea, me gustaría preguntarle ¿Dónde está el niño que eras cuando tenías tres años?

12.03.2009

Avisos de la ocasión

Pos es que se da la ocasión de avisar, sobre todo por comentarios recibidos, así que aclaro que...

  1. Lo que leyeron de El Vengador es sólo el inicio. En este momento no le hallo mucho sentido a continuar la narración por aquí, porque el proyecto va lo suficientemente avanzado en mi cabezota y en papel y quiero llegar hasta su publicación, lo antes posible. Gracias por el interés, ya les avisaré.
  2. Escribí unas cosas bien bonitas sobre mí aquí (bueno, no todas son bonitas, pero me dijeron "descríbete").
  3. Aquí sigo, ando vivo, sí sí. Es sólo que han sido unas semanas bastante ocupadas (afortunadamente) entre el negocio, la Mesa, Glee, Brain Buddies y la chachez adicional propia de las fechas decembrinas.

Y ya.



Ah, los quiero.

Miedo

En algún momento de algún día de Abril de 1924, mi bisabuelo Francisco Javier se suicidó.

Era de mañana, poco después de almorzar, cuando llamó a Lucía, mi abuela y la más grande de sus hijas. Le pidió que fuera con él a su despacho. Mi abuela escuchó atentamente toda la información que su padre le daba sobre cuentas bancarias, documentos y cosas por el estilo. No entendía bien de que se trataba, pero sabía bien que su papá confiaba mucho en ella. Tenía sólo quince años y a pesar de tener un hermano mayor, su padre la había tratado siempre como la responsable de su pequeña familia. Su padre le pidió que regresara a casa y mi abuela salió de la oficina con una extraña sensación en el pecho. El día estaba soleado, con esa luz blanca de la huasteca que lo llena todo. Francisco Javier se quedó solo en su despacho. Abrió un cajón de su escritorio y sacó una pistola. No podía enfrentarlo de otra manera. Seis meses antes había encontrado a su mujer en la cama con el chofer. Pero no se trataba solo de eso. No lo platicó con nadie, no lo platicaría con nadie. La angustia era terrible, era una opresión en el pecho que apenas le permitía respirar. Puso la pistola a la altura de su sien derecha y rápidamente jaló el gatillo. Afuera, el día seguía igual de soleado.

Cinco minutos después de abrir los ojos, sonó el teléfono.
- Hola Gus, cómo estás?
- Bien, primín y tú?
- Aquí con una mala noticia, primo.
-¿Qué pasó?
- Sergio se suicidó.
La voz de mi primo sonaba triste, pero serena. Suspiré. No hubo lágrimas, sólo tristeza. Mi primo, joven, guapo, aparentemente estable y trabajador se había suicidado. Le pregunté a Luis que pensaba hacer. Me dijo que no iría a Tampico, porque tenía cosas pendientes en la ciudad. Yo le dije que también tenía citas de trabajo y que me era difícil. Colgamos. Le marqué a mis papás. Me contestó mi mamá, con la voz entrecortada. Busqué tranquilizarla, pero ¿quién puede aportar tranquilidad en ese momento? En cuanto colgué con mi madre, el teléfono sonó de nuevo. Era mi hermana, todo llanto. Así es casi siempre. Le recordé que nada podíamos hacer y le regalé mis palabras de aliento, a veces las más huecas de todas. Le dije que no iría, que no había nada bueno que mi presencia pudiera aportar, más allá de la presencia misma. Colgué y Luis me llamó de nuevo y me dijo que había decidido ir. Supe entonces que tenía que ir, pero no era por la familia de mi primo muerto. Tenía que ir a Tampico. ¿Para qué? Estaba seguro que en el camino lo averiguaría. Y así fue.

- Quiero divorciarme.
Reí y contesté con un sonoro "Estás loca", riendo, aunque sabía que era cierto y en ese justo momento entendí qué hacía yo en ese coche. Malena insistió y entonces me tocó mediar. Pedí escuchar ambas partes de la historia. Escuché con calma y opiné cuando se me pidió. No había motivos reales. Por parte de mi prima todo eran dolores viejos, recordatorios típicos de las parejas jóvenes y el miedo de una infidelidad que no existía. Por el lado de mi primo, había una terrible falta de comunicación y mucha dificultad para expresar sus seintimientos. No había más. Sin ser psicólogo, sabía que era uno de esos casos de librito y se los dije. A ella le costaba perdonar, a él entender.

El viaje siguió entre pláticas y recuerdos de esa carretera, de nuestra infancia compartida como hermanos y de lo que esa zona vestida de todos los tonos imaginables de verde ha dejado en nosotros. Llegamos a Tampico, directamente a la casa de mis tíos, los papás del que se adelantó por propia mano. La peor de las tristezas es la muda, la de la mirada vacía y el cuerpo vencido. Eso encontramos, buscando consolar lo inconsolable y entendiendo de una vez por todas para qué sirven las manos y los hombros en estos casos. Llegaron entonces los otros, entre ellos  mi muy querido J. Nos quedamos un tiempo, no habría velorio, el cuerpo se cremaría. Nos fuimos a dormir a casa de otra tía. La muerte siempre nos regresa a los lugares y las personas que hemos dejado de ver. J y yo dormimos juntos. Platicábamos muy entusiasmados del negocio, de nuestros planes y sueños y entonces le reclamé un detalle que tuvo con su novio. Me dijo que sabía que estaba mal, pero que no sabía como actuar. Me dijo que no sabía para era bueno. J, un chico de lo más sensible, talentoso y emprendedor, no sabía para que era bueno. Y también temía el rechazo de sus papás, a pesar de que sus hermanos le habían demostrado que no tenían problema alguno con que fuera gay. No sabía que seguía en su vida. Tenía miedo.

Me quedó muy claro que hacía en este viaje. J y yo platicamos por horas. Le hablé de mis temas de siempre: quererse, elegir lo bueno, la libertad. Entendió rápido. Se serenó. Dormimos tranquilos. Al día siguiente nos despedimos de los deudos, la familia y loa amigos. Luis, Male y yo regresamos platicando de nuevo sobre el mismo tema. Hubo reflexión, pero no solución. Hubo lágrimas y eso ayuda, porque lavan los dolores guardados. Los veré pronto, sin duda.

Todos sentimos en algún momento que no vale la pena intentar algo. Tal vez pensemos que no tiene sentido continuar una relación o una lucha por un ideal. Podemos sentir miedo de expresar nuestros sentimientos, o de que nos engañen. Tal vez pensemos que no tiene sentido continuar viviendo. Es sólo miedo. Pero el miedo es como una mariposa frente a una vela: si vemos la sombra nos parecerá enorme, pero si miramos con detenimiento, veremos que lo que provoca la sombra es pequeño y hasta inofensivo. Algunos temerán voltear hacia la vela y enfrentar a la mariposa. Sólo verán la sombra del monstruo enfrente de ellos y pensarán que no pueden enfrentarlo. Y se irán así, desistiendo ante la peor de las mentiras: la que les contó su miedo. Otros sin embargo, se atreverán a voltear. Y se encontrarán con la mariposa. Y olvidarán, seguirán adelante y puede que hasta se rían. Entenderán entonces que todos merecemos otra oportunidad.

11.21.2009

El vengador (II)

Sócrates Soberanes paseó su mirada por todo el cuarto. Desde el buró de la izquierda, de patas estilizadas y un estilo perdido en los setentas, hasta la cómoda que se encontraba al fondo a la derecha, de madera maciza y con remates ornamentales en las esquinas. Parecía que nadie había tocado nada. De hecho, de acuerdo con los resultados que apenas le habían entregado, no había una sola huella digital en la recámara que no fuera de Echeverría o la mujer que lo asistía. Soberanes golpeó ligeramente la comisura izquierda de sus labios con los dedos índice y medio, como siempre que hacía un análisis detallado y puso más atención al cobertor manchado de sangre. SR. Las letras se habían formado al quemarse el alcohol de una botella de perfume sobre el cobertor. El asesino había dejado una marca, quería reconocimiento, estaba firmando su obra, marcando el territorio. Sin embargo, nadie se había atribuido el crimen. Ningún grupo armado, ningún extremista, nadie. Y si lo hicieran, Soberanes sabría bien que era mentira. Muy probablemente el gobierno estaría feliz, pues señalaría a un culpable, pero esto no era obra de ningún grupo. Era claramente el trabajo de un solo hombre. Era la obra de un psicópata, pero no contaba con varios de los rasgos básicos de este tipo de crímenes. Aunque la tortura sicológica era evidente, no había sido prolongada. El asesino no parecía haber disfrutado durante mucho tiempo del dolor de la víctima. Incluso la tortura física no fue prolongada. Todo el daño parecía haber sido efectuado con una rapidez y precisión sorprendentes. Parecía más bien un arranque súbito de ira. Se parecía mucho más a una venganza. Pero...de qué?

El Metro tenía la respuesta: DOS DE OCTUBRE NO SE OLVIDA, se leía en su primera plana.
El asesino de Echeverría al parecer fue motivado por lo que muchos hubieran querido hacer: tomar justicia por su propia mano. De acuerdo con los resultados de las primeras investigaciones dados a conocer por el Procurador General de la República, el asesino de Luis Echeverría, expresidente de México, actuó en solitario.  El Súper Ratón, como es conocido el asesino por las iniciales que dejó quemadas en un cobertor en la escena del crimen, es un profesional....
-Ya valiste madres, cabrón- le dijo Álvarez a Sebastián Tinoco, con un gesto a la mitad del camino entre admiración y desapruebo.
-No lo creo- respondió Tinoco, acomodando su maciza humanidad en un sillón y exhalando un hilillo de humo de cigarro.
-Seguro ya Gobernación compró la mitad del tiraje y lo quemó.
-No, eso es lo extraño. Aunque no tan extraño, papá. Mientras no los toques a ellos, el pasado les vale pito.
-Para mi que fue desde adentro.
-No, no tiene sentido y menos a estas alturas. Si le perdonaron todo cuando lo querían llevar a juicio, tú crees que lo iban a matar ahora? No, padre, esta vez sí fue alguien que actuó solito, solito.
-En realidad a esa conclusión llegué al principio, pero quién podría ser?
-Alguien con muchos huevos, papá.

El agua color rosa bajaba en espiral hacia el desagüe del lavabo. Se llevaba la sangre, pero refescaba la memoria. Silvestre frotaba sus manos con desesperación, mientras un par de lágrimas querían desahogar lo que no podía estar más ahogado. Respiraba agitadamente, se apretaba la cabeza. Y las imágenes iban y venían. Oscuridad, el rostro aterrorizado del hombre, oscuridad, la aguja, sus ojos, el fuego, oscuridad, la sangre, oscuridad, oscuridad, oscuridad.
-Dioooooos!
El grito deshizo la oscuridad. Las lágrimas arreciaron. El agua dejó de fluir. Damián tocó la puerta.
-¿Estás bien?- preguntó Damián del otro lado de la puerta.
-Sí, sí. Sólo me golpeé en el codo. Ya sabes el coraje que me da.
-Bien.
Maté a un hombre.Ocurrió, finalmente. Las palabras parecían ocupar todo su cerebro y empujaban, empujaban hacia afuera. No podía permitir que salieran por los labios. Tenía que poner orden. Tenía que hacer que Damián se fuera.
Silvestre salió del baño. En la recámara, Damián asomaba medio cuerpo desnudo por la ventana. Más extrañado que interesado y con miles de palabras rebotando adentro de su cabeza, Silvestre preguntó:
-¿Ahora qué haces?
-Estaba viendo al tipo de los elotes, que se la pasa silbando mientras monta su puesto.
-Eres un bobo.
-¿Te parece?
Damián se giró y la luz iluminó levemente su cuerpo desnudo. Era todo cabello alborotado, ojos miel, media sonrisa y un cuerpo lampiño y bronceado.
-Eres hermoso.
-No, el hermoso eres tú.
Eran todo cabellos alborotados, labios húmedos, cuerpos demandantes. Damían podía irse más tarde.

11.20.2009

El vengador (I)

Cuando Silvestre Revueltas abrió los ojos todo lo que vió fue oscuridad. Una oscuridad densa lo rodeaba por todas partes impidiéndole saber siquiera si su cuerpo estaba ahí. Entonces respiró profundo y supo que todo él estaba ahí, en cuerpo y alma. Volvió a inhalar y sintió el olor. Olía a viejo. Era un olor a guardado, como si todo hubiese estado envuelto siempre en esa oscuridad y la luz del Sol nunca hubiera tocado aquél lugar. Olía a secretos, a palabras no pronunciadas. Olía a rencor rancio. Silvestre tocó su cuerpo. Fuera de un pequeño boxer ajustado, estaba desnudo. Sintió algo rebotando contra su cadera, del lado izquierdo. Era un estuche de costura. Sintió miedo. Entonces lo vio. Enfrente de él, con la mirada fija que sólo el terror puede darnos, estaba el hombre. Pudo reconocerlo fácilmente, a pesar de que no llevaba sus características gafas. Era Luis Echeverría, expresidente de México.
-¿Quién eres?- dijo Echeverría con una voz que apenas y atravesó a oscuridad.
Una corriente de ira subió rápidamente del centro del pecho de Revueltas hasta su cara. Sus manos se calentaron, parecían arder. Cientos de palabras se acumularon en su cerebro, pero no fueron las que salieron de su boca.
-¿Quién eres?
-Soy la justicia.

Silvestre se dió vuelta en la cama para abrazar a Damián. El sol comenzaba a salir, pero se sentía extrañamente cansado. Abrazó a Damián y éste se pegó a su cuerpo. A Silvestre le pareció increíble que un cuerpo pudiera ser tan perfecto. Hoy se cumplían dos semanas. Tal vez iba siendo tiempo de decirle a Damián que tenía que irse. Tal vez era hora de decirle que se quedara. Rozó uno de los pezones de Damián con el dedo medio de su mano derecha y sintió un ligero dolor. Acercó su mano a la cara para ver cuál podía ser la causa del dolor y su corazón dejó de latir por un segundo: todos sus dedos estaban manchados de rojo. Un rumor que venía desde la calle comenzó a crecer.

El rumor comenzó a crecer. La Procuraduría había hecho todo lo posible por evitar que se filtrara información, eran órdenes del Procurador y el Presidente. Dado lo delicado del caso, sólo se podía dar la información del asesinato. Pero la Procuraduría no ha tenido nunca más poder que los medios y ya Loret de Mola lo comentaba en su noticiero: Luis Echeverría Álvarez había sido asesinado en su habitación y nadie había visto nada. La única información que se tenía era brutal: el expresidente había sido encontrado con los labios cosidos y un tubo de metal insertado a la altura del corazón, por donde se desangró. Ni siquiera la puerta de su habitación había sido tocada.

11.10.2009

Breve historia de amor

De tan preve, pareciera inexistente.

Les duró lo que nos duran los latidos,
                                                los suspiros
las miradas.

No llegaron ni siquiera a los te quiero.                                   No pudieron compartir la madrugada.
Sólo fueron el reflejo en otros ojos que en un mar de ciegos vieron y miraron.
Él, murmullo. Ella, sonrisa.
Un instante eterno,
                         dulce,
                                 delicado.

En el medio de un mar de miradas turbias, viven dos que hoy se saben reflejadas.

Como pasar de machín a jotito en quince minutos

Obra en un acto

Personajes
Said
Bailarín
Chica 1
Chica 2
Bailarina 1
Los hombres de traje
La multitud

Escena 1
El Palacio de Hierro del Centro de la Ciudad de México.Noche. Decoración navideña, luces, adornos plateados. Aparecen dos barandales en el segundo piso, uno a cada lado del escenario. En uno, dos hombres vestidos de traje oscuro impiden la circulación de la multitud. En el otro, aparecen Said, Chica 1 y Chica 2.
Chica 1 (pensando que Said no la escucha): Sí, está muy guapo.
Chica 2 (pensando lo mismo que Chica 1): Pero lo que me gusta es que se ve varonil.

La luz se incrementa y se escuchan los primeros acordes de "All that jazz". Oscuro


Escena 2
El Palacio de Hierro del Centro, minutos más tarde. Camerino de los bailarines que presentan "All that Jazz".
Bailarina 1: Seguro tu novio era el chavito gay que se cantó todas las canciones de Chicago.
Bailarín (con sonrisa torcida): Me imagino que sí...

11.06.2009

Esta canción

Me he dado cuenta de que miento.
Siempre he mentido, siempre he mentido.
He escrito tanta inutil cosa
sin descubrirme, sin dar conmigo.
No amar en seco con tanto dolor
es quizás la ultima verdad
que queda mi interior, bajo mi corazón
No sé si fue que malgaste mi fe
en amores sin porvenir
que no queda ya, ni un gramo de sentir.
Yo sé que a nadie le interesa
lo de otra gente con sus tristezas.
Esta canción es más que una canción
y un pretexto para sufrir
y más que mi vivir, y más que mi sentir.
Esta canción es la necesidad
de aferrarme a la tierra al fin,
de que te vea en mí,
de que me vea en tí.
Yo sé que hay gente que me quiere.
Yo sé que hay gente que no me quiere.

11.03.2009

Reincidente


Y que estas vírgenes se ganan otro premio blogger. Resulta que la Señorita Mueganita, neoseguidora de este su blog de confianza tuvo a bien honrarme con un premio. Y como la mayoría de los premios blogger, este tiene sus reglas, así que voy cumplíéndolas.

Primero, tengo que contestar las siguientes preguntas:


1) ¿En qué animal reencarnaría?...
Una orca o un halcón
2) No podría sobrevivir sin...

Agua (teto!)...crear 
3)Lo que mas aprecio de una persona...
La honestidad 
4) Suelo vestir de color...
Rojo, naranja o rosa, en playeras. En formal, tonos de gris 
5) Tres palabras que me definan:
Apasionado, feliz, perseverante 
6) Un lugar al que viajaría...
El Amazonas o el Outback en Australia 
7) Mi cita favorita:
Siempre nos queda la libertad de elegir como nos sentimos 
8) Algo que quiero hacer:
Vivir un rato en París  
9) De mayor quiero ser... 
¿Más mayor? Escritor de adeveras 
10) Mi mayor monosidad... 
Ayudar a los demás a encontrarse




Después, tengo que otorgar este premio a 14 blogs, divididos en dos categorías: 7 blogs de juventud y  blogs de sabiduría (a mi me lo otorgaron como blog de juventud, jua!). El punto es que no sigo tantos blogs como para llegar a 14, pero haré mi intento.



Gracias de nuevo Srita. Mueganita por este reconocimiento. A los demás, felicidades por su premio. Está cute el diseño, no?

Chequeo rápido

Por favor, los que no lo hayan hecho, dénse la vuelta por gaycolectivo y hagan este test. No les toma ni dos minutos, está de webos!

Buen día!

Uff, el susto!

Desde anoche ocurrió que el blog se llenó con mensajes de que había superado el ancho de banda de Photobucket...y yo ni siquiera tenía una cuenta en Photobucket. Pero recordé que algunas de las imágenes que usé en mi blog no son mías, sino del template que usé y no las descargué a la compu. Así que creé mi cuenta, subí las imágenes mías y no mías y voilá.

Lo chido de que me ocurran estas cosas es que ya sabemos como evitarlas en el blog colectivo.